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BEFORE LIFE QUIETLY GOES And sometimes people forget to look up. every shared moment, every person we don’t want to lose in ways we
cannot fix. |
ANTES DE QUE LA
VIDA SE MARCHE EN SILENCIO |
LECTURAS MIRELES
sábado, 25 de abril de 2026
BEFORE LIFE QUIETLY GOES (ANTES DE QUE LA VIDA SE ACABE SUAVEMENTE)
miércoles, 8 de abril de 2026
¿QUÉ QUIERO PARA HOY?
Esta publicación llegó a mi teléfono como una de tantos reenvíos que se hacen, desconozco el autor y el título pero me gustó y la guardo, el título es, por arbitrario, mío.
Si Dios me preguntara qué quiero para este día, tal vez me quedaría callado un momento; porque pedir, puedo pedir mucho, una laaaaaaaaaarga lista:
- salud, calma, trabajo, energía, dinero, un auto, viajar...
- que mis padres, mis hermanos, mi esposa, mis hijos, mis nietos, mis amigos, todos están sanos y se sientan amados.
- que me duela menos el cuerpo, que siempre haya pan en mi mesa, que mi corazón aguante
y la lista seguiría interminable pues cada día tiene retos.
Pero muchas cosas de esas Él ya me las da sin que yo las nombre o sin siquiera pedirlas: el aire fresco de las mañanas, la luz que reinicia mi día, un jarro de café caliente; ¡Vaya! el hecho simple de despertar es, per se, un regalo invaluable; entonces creo que no pediría algo material.
Creo que pediría su perdón:
Perdón por no saber disfrutar de lo que ya tengo, perdón por vivir apresurado como si la vida fuera una deuda y no un regalo, perdón por olvidar a vecs que fui creado para cuidar, amar, compartir, agradecer...
Perdón por olvidarme de ser humano y errar tanto, por volverme duro cuando debí ser suave, por guardar rencores, por exigirle a la vida más de lo que abrazo, más de lo que merezco, por convertir cansancio en amargura, por permitir que el miedo me quite la ternura.
Perdón por mis desvíos conscientes del camino, por competir cuando debí cooperar, colaborar, por guardar para mí lo que debí compartir, perdón por disfrazar de humildad mi arrogancia y esconder el amor tras del orgullo.
Y rogaría de su perdón porque se me olvida vivir bien y bonito, mirar el cielo, porque me cuesta agradecer las pequeñeces tan cotidianas que parecen insignificantes, perdón por esperar grandes milagros grandes y aparatosos cuando ya estoy parado dentro de uno.
Y después de pedir perdón, solo le agradecería por este día, por la oportunidad de crecer, de aprender a vivir más lento.
Por seguir creyendo en mí, aunque a veces yo dude de mi mismo.
Creo que eso es suficiente para hoy.
miércoles, 11 de marzo de 2026
LO LEI EN "DON QUIJOTE" continuación.
He de continuar aquí -en el Cap XLII de la segunda parte- los extractos de la obra "Don Quijote de la Mancha". Si el lector estuviera interesado en otras disertaciones filosóficas del Quijote y Sancho, puede ir a la primera parte de la obra que se encuentra en el vínculo LO LEÍ EN DON QUIJOTE DE LA MANCHA.
Gracias le doy al cielo, Sancho amigo, de que antes y primero que yo haya encontrado con alguna buena dicha te haya salido a ti a recibir y a encontrar la buenaventura. (...) otros cohechan, importunan, solicitan, madrugan, ruegan, porfían, y no alcanzan lo que pretenden, y llega otro y, sin saber como ni como no, se halla con el cargo y oficio que muchos otros pretendieron; (...) no atribuyas a tus merecimientos la merced recibida, sino que des gracias al cielo, que dispone suavemente las cosas.
>> Lo segundo, has de poner los ojos en quien eres, procurando conocerte a ti mismo que es el mnás díficil conocimiento que puede imaginarse. Del conocerte saldrá el no hincharte como la rana que quiso igualarse con el buey, que si esto haces, vendrá a ser feos pies de la rueda de tu locura la consideración de haber guardado puercos en la tierra.
soberbio...
>>Si trujeres a tu mujer contigo (porque no es bien que los que asisten a gobiernos de mucho tiempo estén sin las propias), enseñala, adoctrinala y desbástala de su natural rudeza, porque todo lo que suele adquirir un gobernador discreto suele perder y derramar una mujer rústica y tonta.
>> Al culpado que cayere debajo de tu jurisdicción, considérale hombre miserable, sujeto a las condiciones de la depravada naturaleza nuestra, y en todo cuanto fuere de tu parte, sin hacer agravio a la contraria, muéstratele piadoso y clemente; porque aunque los atributos de Dios todos son iguales, más resplandece y campea a nuestro ver el de la misericordia que el de la justicia.
En el Capítulo XLIII, Don Quijote ofrece a Sancho los <documentos que han de servir para adorno del cuerpo>
>>En lo que toca a como has de gobernar tu persona y casa, Sancho, lo primero que te encargo es que seas limpio y que recortes las uñas, sin dejarlas crecer, como algunos hacen, a quien su ignorancia les ha dado a entender que las uñas largas les hermosean las manos, como si aquel excremento y añadidura que se dejan de cortar fuese uña, siendo antes garras de cernícalo lagartijero, puerco y extraordinario abuso.
>>No comas ni ajos ni cebollas, porque no squen por el olor tu villanería.
>> Anda despacio, habla con reposo, pero no de manera que parezca que te escuchas a ti mismo, que toda afección es mala.
>>Come poco y cena más poco, que la salud de todo el cuerpo se fragua en la oficina del estómago.
>>También , Sancho, no has de mezclar en tus pláticas la muchedumbre de refranes que sueles, que, puesto que los refranes son sentencias breves, muchas veces las traes tan por los cabellos, que más parecen disparates que sentencias. (...) Sancho, no te digo yo que parece mal un refrán traído a propósito; pero cargar y ensartar refranes a trochemoche hace la plática desmayada y baja.
>>Cuando subieres a caballo, no vayas echando el cuerpo sobre el arzón postrero, ni lleves las piernas tiesas y tiradas y desviadas de la barriga del caballo, ni tampoco vayas tan flojo, que parezca que vas sobre el rucio; que el andar a caballo a unos hace caballeros, a otros caballerizos.
>>Sea moderado tu sueño, que el que no madruga con el sol, no goza del día; y advierte, ¡Oh Sancho!, que la diligencia es madre de la buena ventura, y la pereza, su contraria, jamás llegó al termino que pide un buen deseo.
>>Este último consejo que ahora quiero darte, puesto que no sirva para adorno del cuerpo, quiero que lo lleves muy en la memoria, que creo que no te será de menos provecho que los que hasta aquí te he dado: y es que jamás te pongas a disputar de linajes, a los menos comparándolos entre sí, pues por fuerza en los que se comparan uno ha de ser el mejor, y del que abatieres serás aborrecido, y del que levantares en ninguna manera premiado.
En el Cap. XLIV, cuando Don Quijote se queda a solas en su aposento, pues ya se han llevado a Sancho a la ínsula prometida, al desvestirse y contemplar la pobreza sus ropajes, reflexiona:
- detrás de la cruz está el diablo.
En los capítulos siguientes, hasta el LVII Sancho y don Quijote se reencuentran y enfrentan nuevas aventuras, [planeadas por los duques que les hospedan] hasta que se despiden de los duques; de esas aventuras rescato los siguientes extractos:
- El hombre pone y Dios dispone
- Dios sabe lo mejor y lo que le está bien a cada uno,
Cuando don Quijote se vio (libre) en la campaña, (...) volviéndose a Sancho le dijo: La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos; con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra ni el mar encubre; por la libertad así como por la honra se puede y se debe aventurar la vida, y, por el contrario, el cautiverio es el mayor mal que puede venir a los hombres. ¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan sin que le quede obligación de agradecerlo a otro que al mismo cielo!
- Durmamos por ahora, y después Dios dijo lo que será.
Fin de Don Quijote de la Mancha
¿Qué nos enseña la muerte de don Quijote sobre como vivir? La última lección del caballero de la triste figura es más relevante hoy que nunca en nuestra era de pragmatismo y cinismo.
Cuando Miguel de Cervantes decidió dar muerte a su creación más famosa en el capítulo final de la novela, no estaba simplemente cerrando una trama, sino entregando una profunda reflexión sobre la condición humana. Alonso Quijano, ya recuperado de su locura caballeresca, muere en su cama rodeado de quienes lo acompañaron en sus aventuras, pero es en este aparente fracaso donde encontramos su mayor victoria: haber vivido según sus propios (sic) ideales, por extravagantes que parecieran.
La reflexión que nos deja esta obra maestra no es sobre molinos de viento ni batallas imaginarias, sino sobre el coraje de mantener vivos nuestros ideales en un mundo que constantemente nos urge a "ser realistas". En una sociedad obsesionada con la productividad, el éxito material, el Quijote nos recuerda que la verdadera medida de una vida no está en sus logros tangibles sino en la intensidad con que se vivieron sus convicciones. Cuatro siglos después, su mensaje sigue vigente. solo los que son capaces de ver gigantes donde otros ven molinos de viento pueden transformar el mundo.
En los epitafios en su sepultura, Sansón Carrasco escribió: Yace aquí el hidalgo fuerte que a tanto extremo llegó de valiente, que se advierte que la muerte no triunfó de su vida con su muerte. Tuvo a todo el mundo en poco, fue el espantajo y el coco del mundo, en tal coyuntura, que acreditó su ventura morir cuerdo y vivir loco.
Fin de la publicación
domingo, 28 de diciembre de 2025
EL INFIERNO según Dante Alighieri
La divina comedia es obra clásica que - en mi opinión- debiera ser lectura obligada en la adolescencia o en la juventud temprana, cuando las estructuras mentales se encuentran aún en formación y son por ello más influenciables [quizá seríamos personas con mejores comportamientos y tendríamos sociedasdes menos violentas]; aunque la obra es producto de la imaginación de Dante Alighieri, la descripción que hace de los pecados es tan vívida que de pronto uno siente temor de pasar allí la eternidad... no sé si las distintas religiones toman esta obra como referencia para ejemplificar el castigo por la desobediencia a Dios o si fue al revés; en todo caso, es una lectura apasionante.
La obra describe - en cien cantos - al infierno, el purgatorio y el paraíso; aquí me limitaré solo al infierno [seguramente ahí será mi final] así, al enlistar las diferentes faltas y sus correspondientes castigos, tendré idea de lo que me espera para la eternidad.
EL INFIERNO:
Karyna Waylinos Lozano y Nataly Villegas Vilca hacen una descripción espléndida del infierno y su significado; una versión más ligera, pero no menos valiosa lo describe como una estructura cónica de nueve círculos concéntricos; en cada uno de ellos se castiga un tipo específico de pecado, con los más leves arriba y los más graves abajo; los círculos descienden estrechándose hacia el centro de la tierra, donde reside Lucifer, representando la alegoría del pecado y la justicia divina.
Tres bestias encuentra Dante en su camino hacia el infierno: Una pantera [simboloza la lujuria, el fraude y la corrupción], un león hambriento [ la soberbía, el orgullo y la ambición desmedida] y una loba cargada de deseos [encarnación de la avaricia, la codicia y la falta de moderación], las bestias le impiden avanzar en su viaje hasta que Virgilio aparece para guiarlo por otro sendero.
En la puerta del infierno se lee <<Por mí se va a la ciudad doliente; por mí se va al dolor eterno; por mí se va hacia la raza condenada: (...) ¡Oh vosotros los que entraís, abandonad toda esperanza!>>
En el vestíbulo del infierno están Los que solo vivieron para sí mismos, sin virtudes ni vicios: Allí, bajo un cielo sin estrellas, resonaban suspiros, quejas y profundos gemidos (...) Diversas lenguas, horribles blasfemias, palabras de dolor, acentos de ira, voces altas y roncas acompañadas de palmadas ... Son las almas de los que vivieron sin merecer alabanzas ni vituperios; el cielo los lanzó, pero el infierno no quiere recibirlos. El mundo no conserva ningún recuerdo suyo; la misericordia y la justicia los desdeñan.
Entra luego al primer círculo [el limbo], ahí están los que no recibieron las aguas del bautizo: por tal falta, están condenados a vivir sin esperanza; no hay quejas, solo suspiros que hacían temblar la atmósfera.
En el segundo círculo está Minos, examina las culpas y juzga, ve qué lugar del infierno debe ocupar el pecador y -ciñendose al cuerpo la cola tantas vueltas como sea el número del círculo- lo arroja al abismo. En este 2° círculo están los lujuriosos, pecadores carnales que sometieron la razón a sus apetitos lascivos: una tromba infernal que no se detiene nunca, envuelve a los espíritus, los agita, los molesta y los arroja contra una valla de rocas sin que abriguen nunca la esperanza de tener un momento de reposo. En el tercer círculo, los glotones están entre una lluvia densa, eterna, fría que cae siempre con fuerza, espesos granizos, agua negruzca y nieve descienden a través de las tinieblas y la tierra, al recibirlos, exhala un olor pestífero; a esos espíritus los vigila Cerbero, fiera cruel y monstruosa, ladra con sus tres fauces de perro, clava en ellos sus uñas, les desgarra la piel y los descuartiza.Llega luego al cuarto círculo, el de los pródigos y los avaros: allí hay más condenados que en ninguna otra parte;por haber gastado mal y guardado mal, están formados en dos filas se lanzan los unos contra los otros enormes pesos, se golpean y -cuando llegan al centro de su círculo- empiezan de nuevo otro combate.
En el círculo quinto, en la laguna Estigia -que se forma con aguas de un hirviente manantial- se encuentran las almas de los que fueron dominados por la ira, los iracundos: sus almas -encenegadas en aquel pantano- completamente desnudas, se golpean no solo con las manos, sino con la cabeza, con el pecho, con los pies, arrancándose la carne a pedazos con los dientes.En su caminar, llegó a las afueras de la selva, sitio donde desemboca un riachuelo de horripilante color rojo pues es agua sangrienta que hierve.
Ya lejos de la selva, se encontró una legión de almas caminando a lo largo del ribazo <porción de tierra con elevación y declive>, los sodomitas <persona que practica el sexo anal>, cuyo castigo es vagar eternamente -sin detenerse jamás- bajo la lluvia de fuego. Cualquiera de ellos que se detenga queda cien años después sufriendo esa lluvia sin poder esquivar el fuego que le abrasa.
En esta fosa se encuentra el que aconsejó a la fariseos que era necesario hacer sufrir a un hombre el martirio por todo el pueblo. Está atravesado, crucificado en tres palos y desnudo sobre el camino pues es preciso que sienta lo que pesa cada uno de los pasan.
Las almas de los falsarios que tomaron el nombre o aspecto de otra persona van desnudas, persiguiéndose y arrancándose pedazos a mordiscos. Otras, las de los falsificadores de moneda, sufren de pesada hidropesía, que, a causa de los humores convertidos en maligna sustancia, hace los miembros tan desproporcionados que el rostro no corresponde al vientre y les obliga a tener la boca abierta, tienen, -también- una sed inextinguible lo mismo que los calumniadores a quienes aqueja una fiebre intensa e interminable.
El noveno círculo se divide en cuatro recintos donde se castiga a cuatro clases de traidores.
El emperador del reino sale fuera del hielo desde la mitad del pecho; (...) su cabeza tiene tres rostros! uno por delante (...), los otros dos se unen hacia el medio de los hombros y se juntan detrás en lo alto de la coronilla. Debajo de cada rostro salen dos grandes alas, sin plumas, como de murciélago, que se agitan y producen viento con el que se hiela todo el Cocito <Río helado del inframundo, río de las lágrimas y los lamentos en donde se castiga a los traidores>. Con seis ojos llora Lucifer y por las tres barbas corren sus lágrimas mezcladas con baba sanguinolenta. Con los dientes de cada boca tritura un pecador y les rasguña las espaldas dejándoselas enteramente desolladas. El alma de Judas Iscariote tiene la cabeza en la boca de lucifer y agita fuera de ella las piernas.
Dante y Virgilio <su guía> salen del infierno.










