miércoles, 6 de diciembre de 2017

SERVIR AL SEÑOR

Este extracto lo conservo desde 2003, fue una hoja de calendario (de esos desprendibles) que me atrapó por su contenido; luego averigüé que pertenece al Capítulo II del libro del Eclesiástico en la Biblia; agrego aquí el vínculo que nos llevará a la publicación en la traducción de la Vulgata latina al español además incluyo dos vínculos a otros textos que complementan esta publicación: Los hijos no esperan y De padre a hijo



CAPITULO II

del libro del Eclesiástico 


Con que espíritu debemos servir al Señor y sufrir por Él. Efectos del temor de Dios.

Hijo, en entrando en el servicio de Dios, persevera firme en la justicia y en el temor, y prepara tu alma para la tentación.

Humilla tu corazón y ten paciencia, inclina tus oídos y recibe los consejos prudentes, y no agites tu espíritu en tiempo de la oscuridad o tribulación. 

Aguarda con paciencia lo que esperas de Dios. Estréchate con Dios y ten paciencia, a fin de que en adelante sea más próspera tu vida. 

Acepta gustoso todo cuanto te enviare, y en medio de los dolores sufre con constancia y lleva con paciencia tu abatimiento.

Pues al modo que en el fuego se prueba el oro y la plata, así los hombres aceptos a Dios se prueban en la fragua de la tribulación

Confía en Dios y Él te sacará a salvo; y endereza tu camino y espera en Él; conserva tu temor hasta el fin de tus días. 

Vosotros los temerosos del Señor aguardad con paciencia su misericordia; y nunca os  desviéis de Él, porque no caigáis. 



martes, 5 de diciembre de 2017

SU MAJESTAD EL ALCOHOL.

Este texto lo publicó un periódico regional en el norte de Veracruz, yo no recuerdo la fecha pero lo recorté y lo guardé hasta hoy que lo transcribo para preservarlo.  Se complementa "como anillo al dedo" con el poema/canción "El vino" que magistralmente interpreta Alberto Cortez y con excepcional sentimiento declama Paco Stanley y cuyo video se agrega al final.


SU MAJESTAD EL ALCOHOL.


¿Me conoces?
Soy el príncipe de todas las alegrías, el compañero de todos los goces mundanos, el mensajero de la muerte; el príncipe que gobierna el mundo.

Yo estoy presente en todas partes; en todas las ceremonias, ninguna reunión tiene lugar sin mi presencia; fabrico adulterios, hago nacer en los corazones pensamientos negros y criminales; a jóvenes y adultos los hago inmorales y los contemplo satisfecho; soy parte de la corrupción y de la desgracia, enveneno la raza, mancho los hogares, traigo el envilecimiento y la depravación, la locura, el crimen, el suicidio.

Yo acabo con la familia, degenerando y extinguiendo por completo la raza, ocasionando los conflictos, crímenes y desgracias en los hogares; hago nacer a los niños raquíticos, retardados, idiotas; a los jóvenes hago perder la vergüenza, la dignidad, el honor, la educación y la religión; pongo un velo sobre los ojos y la conciencia, haciendo parecer el crimen como venganza, la abyección como pasatiempo, el adulterio e inmoralidad como entretenimiento.

Yo soy causante de las enfermedades y desgracias mas asquerosas y viles, dolorosas e incurables; la tuberculosis, el cáncer, la sífilis, ulceras, tumores y muchas otras; aspiro convertir el mundo en un hospital, en un manicomio y en presidios.

Yo nazco en todas partes, conozco las regiones de Laponia, Siberia; los ardorosos valles de Egipto e Italia; yo tengo mi origen en el trigo, el arroz, el maíz, la cebada, el jugo de uva, el jugo de caña, el maguey...

Mi patria es la tierra, mis esclavos los hombres, el que me envía... el diablo. 

Yo soy vuestro rey.
Yo soy Su Majestad El alcohol.







Mariano Osorio interpreta  Su Majestad El alcohol en versión completa.


Paco Stanley nos regala su voz en este poema 


De composición popular es la siguiente Apología del Tequila, me la compartió el amigo Jesús Dueñas 


Fin de la publicación. 

LA VIDA NO TE QUITA COSAS...



No se si en realidad lo escribió Cabral pero a él se le atribuye; hoy lo dedico especialmente a ti mi amigo Jesus confiado en que fortalezca tu espiritu y tengas pronto renacimiento.


NO ESTAS DEPRIMIDO


"La vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.

De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones.No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.


No hay muerte… hay mudanza.
Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Miguel Ángel, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuelo y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas y nos aleja, porque nos hace desconfiados.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perusa, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman; la música de Mahler, Mozart, Chopin, Beethoven; las pinturas de Caravaggio, Rembrandt, Velázquez, Picasso y Tamayo, entre tantas maravillas.

•Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas:
si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto (tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas)… y si le ganas, serás más humilde, más agradecido… por lo tanto, fácilmente feliz, libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

•No estás deprimido, estás desocupado.
Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. 
Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas.
Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.
Da sin medida y te darán sin medida.
Ama hasta convertirte en lo amado; más aún, hasta convertirte en el mismísimo Amor.
Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas.


•El bien es mayoría, pero no se nota porque es silencioso.
Una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que alimentan a la vida. Vale la pena, ¿verdad?.
Si Dios tuviera un refrigerador, tendría tu foto pegada en él. Si Él tuviera una cartera, tu foto estaría dentro de ella. El te manda flores cada primavera. Él te manda un amanecer cada mañana. Cada vez que tú quieres hablar, Él te escucha, El puede vivir en cualquier parte del universo, pero Él escogió tu corazón. Enfréntalo, amigo, ¡Él está loco por ti!
Dios no te prometió días sin dolor, risa sin tristeza, sol sin lluvia, pero él sí prometió fuerzas para cada día, consuelo para las lágrimas, y luz para el camino.
“Cuando la vida te presente mil razones para llorar, demuéstrale que tienes mil y una razones por las cuales sonreír”

Con afecto.


Una versión similar a esta la publica "El rincón del Tibet" bajo el título La vida no te quita cosas, te libera de ellas..
Otra versión, bastante extensa por cierto pero no menos inspiradora,  bajo el título de No estas deprimido... se publica en el vinculo...

A LOS INFALIBLES. para reflexionar sobre nuestras decisiones.

El texto es de Zenaida Bacardí e invita a la reflexión sobre nuestras decisiones. Forma parte del libro: Cartas para una vida de la misma autora. 


A LOS INFALIBLES


¿Por qué te portas como si tuviera que prevalecer tu criterio?
¿Por qué te portas como si fueras infalible?
¿Por qué te portas como si fueras el único dueño de la verdad?

  • Hay que dar alternativas, no decisiones.
  • Dar ideas, no soluciones.
  • Dar otra visión pero sin llevar de la mano a los demás.
  • Marcar el camino sin atrapar la voluntad.
  • Sugerir sin presionar.
  • Aconsejar sin obligar.
  • Proponer sin forzar.
  • Advertir sin censurar.
  • Reflexionar sin imponer.
  • Hay que "mostrar" pero sin quitarle al otro su derecho de elegir pues a cada uno le gusta realizarse por su propia voluntad y enmendar los errores por su propia experiencia.
  • Hay que respetar la libertad de cada uno para hacer su trabajo, trazar su dirección, sembrar su tierra, adornar sus sueños, desarrollar sus facultades y terminar su obra. 

A ver si al final puede llenarse las manos con ella. 

Zenaida Bacardí de Argamasilla. 

Un texto adicional y rico en contenido sobre los infalibles lo encontré aquí, en la pág 126 de El libro de la felicidad: descubre el arte de ser feliz por José María Iñigo y Antonio Aradillas. 



SE NECESITA VALOR

SE NECESITA VALOR



  • Para huir de los chismes cuando los demás se deleitan en ellos.
  • Para defender a una persona ausente a quien se critica abusivamente.
  • Para ser verdaderamente hombre o mujer aferrándonos a nuestros ideales cuando esto nos hace parecer extraños o singulares.
  • Para guardar silencio en ocasiones en que una palabra nos limpiará del mal que se dice de nosotros pero perjudicaría a otra persona.
  • Para vestirnos según nuestros ingresos y negarnos lo que no podemos comprar.
Para vivir según nuestras convicciones.
  • Para ser lo que somos y no pretender ser lo que no somos.
  • Para decir rotunda y firmemente: NO, cuando los que nos rodean dicen, Sí.
  • Para vivir honradamente dentro de nuestros ingresos y no deshonradamente a expensas de otros.
  • Para negarse a hacer una cosa que es mala, aunque otros la hagan.
  • Para pasar las veladas en casa tratando de aprender. 

Una versión más amplia de se necesita valor lo publicó Rosario Sansores.
La versión católica del mismo texto: se necesita valor está en este vínculo. 

Fin de la Publicación. 

lunes, 4 de diciembre de 2017

LOS HIJOS NO ESPERAN

Conservo este texto desde mis épocas de estudiante normalista a principios de los 80's en ciudad Victoria, me lo compartió Rosario cuando le comenté que mi hija Meredith venía en camino; ahora lo transcribo y agrego al final algunos vínculos hacia versiones similares que encontré en Internet. En la fotocopia que recibí no tiene consignado el autor; al parecer es una mujer pues así se infiere de la lectura del primer octeto...

Un par de textos complementarios a este son los siguientes: Servir al Señor y De padre a hijo.  



LOS HIJOS NO ESPERAN


Hay un tiempo para necesitar la llegada del bebé,
un tiempo para consultar al médico,
un tiempo para hacer dieta y ejercicio, 
un tiempo para preparar el ajuar,
un tiempo para maravillarse de los designios de Dios sabiendo que esto es parte de la misión para la que fui creado;
un tiempo para soñar lo que será este niño cuando crezca,
un tiempo para pedirle a Dios que me enseñe a guiar al niño que llevo en mis entrañas,
un tiempo para preparar mi mente pues muy pronto llegará el tiempo que nacerá...

Porque los hijos no esperan.


  • Hay un tiempo para alimentarlo durante la noche, para cólicos y biberones,
  • hay un tiempo para mecerlo y hay un tiempo para pasearlo por la habitación,
  • un tiempo para practicar la paciencia y la abnegación,
  • un tiempo para mostrarle que su nuevo mundo es un mundo de amor, de bondad y -por hoy- de dependencia,
  • hay un tiempo para maravillarse de lo que él es, un ser divino; pues no es ni mascota, ni juguete sino una persona, un individuo, un ser creado a imagen de Dios.
  • Hay un tiempo para reflexionar acerca de mi mayordomía, para saber que no puedo poseerlo, que no es mío, que he sido elegida para cuidar de él, para amarlo, disfrutarlo, edificarlo y responder por él ante Dios. He resuelto hacer lo máximo a mi alcance...


Porque los hijos no esperan.

Hay un tiempo para tenerlo entre mis brazos y contarle las historias mas hermosas que haya oído jamás.


Un tiempo para mostrarle a Dios en la tierra, en las flores al despertar el día, en la lluvia que riega la tierra y produce frutos, al ponerse el sol en la tarde, en la inmensidad del mar, en lo perfecto y la armonía de su cuerpo; y por esto sentir asombro y descubrir a Dios Padre...

Porque los hijos no esperan. 


Hay un tiempo para atesorar cada instante fugaz de su niñez, solo dieciocho preciosos años para inspirarlo y prepararlo.

No voy a cambiar ese derecho natural por ese "plato de lentejas" llamado posición social, reputación social o reputación profesional, o por un cheque de sueldo de más.
Una hora de atención, dedicación y caricias hoy, podrá salvar de dolor mañana.

La casa nueva puede esperar, los platos pueden esperar, el carro nuevo puede esperar...

Porque los hijos no esperan.


Llegará el momento en que no habrá mas puertas que golpear,ni juguetes en la escalera, ni peleas entre ellos, ni rayones en las paredes.

Entonces podré mirar atrás con gozo y no con pesar.
Será el momento de concentrarme en un servicio fuera de mi hogar, de visitar a los enfermos, a los que han perdido a sus seres queridos, a los desanimados; para entonces dar mi servicio a los más pequeñitos.

Hay un tiempo para cantar en vez de renegar,
sonreír en vez de fruncir el ceño porque sacaron un cinco.
Un tiempo para secarse las lágrimas y reírse de su primera desilusión amorosa.

Hay un tiempo para compartir con él mis mejores actitudes, mi amor por la vida, mi alegría de tenerlo a mi lado y la paz de mi hogar.

Hay un tiempo para contestar sus preguntas, todas sus preguntas; porque quizá vendrá el momento en que no quiera escuchar mis respuestas.

Hay un tiempo para mostrarle lo hermoso del deber cumplido, de adquirir el hábito de leer; un tiempo para gozarse en la comunión y la adoración en medio de los suyos. De conocer la paz que viene con la oración...

Porque los hijos no esperan.


Hay un tiempo para verlo partir valientemente a la universidad y extrañar su manera de estar siempre alrededor de mi.

Hay un tiempo para saber que hay otras cosas y personas que atraen su interés.
Hay un tiempo de esperar su regreso al hogar con felicidad.
Hay un tiempo de volverlo a ver partir después de escuchar con interés su descripción de todo lo que acontece en el mundo.

Hay un tiempo para aceptar que tengo que aprender y enseñarle a que sea independiente, a que tenga responsabilidad, autodisciplina.

Hay un tiempo para que vea la realidad de la vida y se enfrente a ella con firmeza y valor.

Hay un tiempo de ser firme pero cariñosa, porque pronto llegará el momento de verlo partir y de soltar los lazos que lo sujetan a mi.

Hay un tiempo para que empiece a ser él...

Porque los hijos no esperan.


FIN DE LA PUBLICACIÓN.

domingo, 3 de diciembre de 2017

CUANDO HABLAR NO DA RESULTADO...

Este texto lo encontré hace ya muchos años en unas hojas de esas en las que los comerciantes suelen envolver las verduras en los mercados; me gustó el contenido y lo guardé hasta que hoy me decidí a transcribirlo. 


Cuando hablar no da resultado,
la palabra escrita ayuda a mantener
la comunicación. 

AMIGAS POR SIEMPRE

Por Patricia Lorenz


Cuando mi hija Julie tenía seis años de edad, le escribió una carta al "ratoncito" y la puso debajo de su almohada, pues ese día se le había caído un diente. Yo contesté la carta, recomendándole que fuera buena niña y que todos los días se cepillara los dientes. Así empezó lo que al paso del tiempo se fue convirtiendo en una tradición.

Al llegar Julie a los nueve años, ya se había dado cuenta de que las cartitas sirven para algo más que para ofrecerle un diente al ratón. Un día, después de enfrascarnos en una acalorada discusión sobre porque no debía comprarse un par de zuecos, Julie me escribió este mensaje: 

Mamita:
Quiero unos zuecos por estas razones:
1.- Tu deseabas unas botas y finalmente te las compraste.
2.- Si los zuecos me lastimas los pies, ese es problema mío.
3.- Cuando la abuela nos dio dinero en Navidad, dijo que podíamos comprar con él lo que se nos antojara.
Te quiere, Julie.


Cedí, y mi hija descubrió así el poder de la palabra escrita.

En el curso de los años siguientes Julie y yo intercambiamos puntos de vista sobre los muchachos, los deberes escolares, las llamadas telefónicas y las tareas domésticas. Algunas notas eran disculpas tras vehementes riñas a gritos; otras no eran mas que felices pensamientos vertidos en el papel. A sus 13 años mi hija dio respuesta a una afectuosa nota mía en estos términos:

Querida mamá:
Tus cartas me hacen sentir bien aunque mi ánimo esté por los suelos. A veces incluso me hacen llorar porque llegan a lo más hondo de mi. A pesar de nuestras diferencias, estoy feliz de tener una relación tan buena contigo. Supongo que no es fácil convivir con una adolescente ¡Ni tampoco con una mujer de 39 años!
Con cariño, Julie.

P.D. Es más fácil para mi escribirte lo que siento que decírtelo en persona.

La posdata de Julie era muy elocuente: ella estaba pasando por los conflictos de la adolescencia, y yo tenía mis propias dificultades, de manera que escribir era el medio más eficaz para comunicarnos nuestras emociones.

Un día de verano, poco antes de que mi hija empezara la enseñanza media, dejó una navaja de afeitar en la bañera, al alcance de su hermanito de cinco años. Después de reprenderla, le pregunté que castigo creía merecer. Julie se marchó muy molesta, pero una hora después me dejó una nota en la cocina.

Mamá:
Lamento haber sido tan negligente. Para reparar mi falta:
1.- No iré al centro comercial al salir de la escuela.
2.- No veré televisión por la tarde.
3.- No comeré nada hasta la hora de la cena.

Julie nunca volvió a dejar su navaja de afeitar en la bañera.

Dos meses mas tarde, el primer día de clases en la escuela de enseñanza media, Julie y yo discutimos sobre si era conveniente o no que ella usara maquillaje. Esa noche recibí una carta de seis cuartillas, de su puño y letra.

Querida mamá:
Me apena haberme mostrado tan arrogante esta mañana, pero realmente me sentía enojada. ¡Ni siquiera me diste la oportunidad de hablar! Si al menos quisieras analizar las cosas conmigo, quizá fuera más fácil para las dos. En vez de decirme lo mal que se me ven los ojos, podrías ayudarme a maquillármelos mejor.

En la tercera cuartilla, mi incomprendida hija hizo gala de toda la lógica de la que fue capaz:

1.- Creo ser una persona muy responsable que puede aprender a maquillarse de una manera que nos agrade a ambas.
2.- No me pongo "plastas", como hacen algunas de mis amigas, yo leo las instrucciones del paquete y los consejos que dan las revistas de belleza para aplicarme bien el maquillaje.
3.- Estoy creciendo; quiero verme bien y dar realce a mis ojos.
4.- ¿Qué te parece un período de prueba de tres semanas para demostrarte que sé usar maquillaje?

Huelga decir que, a partir de ese día, mi hija empezó a usar maquillaje (con discreción).

No mucho tiempo después, mi esposo y yo nos separamos. Los meses que siguieron fueron caóticos, además de esforzarme por dar estabilidad a mis cuatro hijos, tuve que trabajar horas extras y atenerme con rigor a mi presupuesto. Cuando la situación puso en jaque mi entereza y mi capacidad de madre, Julie acudió en mi auxilio con una nota.

Querida mamá:
Sé que estas pasando por momentos difíciles. Sería feliz si pudiera resolver tus problemas, pero lo único que puedo hacer es decirte que te quiero mucho. A todos nos aflige el divorcio, pero para mi sigues siendo una maravillosa, comprensiva y amante mamá.
Recibe un beso. Jules.

Ese año, varias veces desahogué mis frustraciones en mis hijos. A la mañana siguiente de uno de esos malos días, Julie puso en mi bolso este mensaje, para que yo lo leyera al llegar al trabajo.

Querida mamá:
Sé que las cosas no son fáciles para ti, y mis hermanos y yo te entendemos. Creo que salir de casa  más a menudo te haría bien. Nosotros estamos creciendo y cada uno tiene sus propios amigos e intereses pero debes saber que siempre seremos tus hijos y que nunca te abandonaremos.
Con todo mi amor, Jules.

Unas semanas antes de que cumpliera 18 años, le pregunté a Julie que deseaba de regalo. No imaginé que me estaba escribiendo la carta más seria de su vida. He aquí algunas de sus palabras:

Pronto iré a la universidad y tendré que vivir sola. Creo que he madurado acatando tus normas, con muy pocas excepciones. Como regalo de cumpleaños quisiera ser tratada y respetada como persona formal y responsable. Y también me gustaría:
1.- Poder llegar más tarde a casa por las noches, o que no me fijes una hora para ello.
2.- Permiso para hacer y recibir llamadas telefónicas después de las 10 de la noche.
3.- Libertad para tomar mis propias decisiones.
4.- Que me veas como una amiga íntima. 

Esa noche pasé varias horas escribiendo mi respuesta.

Queridísima Julie:
Llegar a adulto no significa obtener la libertad de repente para hacer lo que a uno le plazca: tan solo implica volverse responsable. Si estas segura de poder comportarte como persona adulta, te trataré como tal.

Luego di contestación a sus peticiones, pidiéndole que fuera considerada en cuanto a las dos primeras; estuve de acuerdo en que debía tomar sus propias decisiones y prometí aconsejarla solo cuando me lo pidiera.

Terminé con estas palabras:
Hija, te deseo una vida dichosa, colmada de amor y decisiones sabias basadas en valores sólidos. Tengo fe en que seguirás cultivando los preciosos dones que Dios te dio. 
¡Feliz cumpleaños, amiga mía!  Tu mamá.

Mi hija se fue de la casa hace unos años para proseguir sus estudios. La he extrañado enormemente, pero nuestra tradición nos ha ayudado mucho. Sus cartas desde la escuela siguen iluminando mi vida.


(c) 1992 por Patricia Lorenz. Condensado de "Working mother" (marzo de 1993). de Nueva York, Nueva York.